El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Para poca salud, más vale morirse.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Consejo tardío, consejo baldío.
A palabras necias, bofetones.
La fuerza vence, la razón convence.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Trabajo ajeno pesa menos que el heno.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Más caro es lo dado que lo comprado.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Hace más el que quiere que el que puede.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Nunca para el bien es tarde.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
Por el interés te quiero Andrés.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
No ofende quien quiere sino quien puede.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Con bondad se adquiere autoridad.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Lo que es igual, no es trampa.
Lo más nuevo y más completo, pronto se torna obsoleto.
El que poco pide, poco merece.
Los negocios no tienen ocio.
Calor de paño, jamás hizo daño.
Haz favores y tendrás enemigos.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Paga adelantada, paga viciada.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Para este viaje no hacían falta alforjas.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Al buen amigo lo prueba el peligro.