El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
La letra mata, su sentido sana.
Dios consiente, pero no siempre.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Tienes más cara que un saco perras.
La jodienda no tiene enmienda.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Saber de pobre no vale un duro
Hay más refranes que panes.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Por puerta abierta ladrones entran.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
El vino abre el camino.
En habiendo vino, aceite y manteca de cerdo, media botica tenemos.
A gran prisa, gran vagar.
Bien está cada piedra en su agujero.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Por el rastro se da con la liebre.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
No hay que llevar cocos al puerto.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
La leche cocida, tres veces subida.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Remo corto, barca pequeña.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Viendo al payaso, soltando la risa.