Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
El destino baraja, nosotros jugamos.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Todo tiene un fin.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.