Toda desgracia es una lección.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Lo que no nos une, nos mata.
Borrón de escribano no es sin engaño.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
Es más terco que una mula.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Al endeble todos se le atreven.
Hombre casado, burro domado.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Mal camino no va a buen lugar.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Puta en ventana, mala mañana.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
Buen corazón vence mala andanza.
Quien mal cae, mal yace.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Que la haga el que la deshizo.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Lo robado no luce.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Cántaro roto para tiesto vale.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.