Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
La vida es un juego.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Cuatro bueyes en una carreta, si bien tira para arriba, mejor tira para abajo.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Me picó una araña y me até una sábana.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Barco amarrado no gana flete.
El que calla, otorga.
Le quedo como anillo al dedo.
Raton que solo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.
Quien hijo cría, oro cría.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
Caridad contra caridad no es caridad.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estas aprovechando todas tus oportunidades.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
La cama guarda la fama.
Harina mala, mal pan amasa.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
La justicia cojea, pero llega.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
El que calla, no dice nada.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Agua tardera, agua maicera.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
Ayer putas y hoy comadres.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.