Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Paga para que te acrediten.
Casa vieja todo es goteras.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
No es buen carretero el que carga delantero.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
A como come el mulo, caga el culo.
Pocas palabra y muchos hechos.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Que no llegue la sangre al río.
Siempre que ha llovido ha escampado.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
El mal y el bien no son amigos, pero son vecinos.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Pagan justos por pecadores.
Torta en masa bien se pasa.
Iglesia, o mar, o casa real.
Guerra avisada no mata soldado.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
Donde se cree que hay tocinos, no hay estacas.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
El hambre es muy mala consejera.
Adonde no te llaman, no vayas.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
No hay ley sin agujero para quien sabe encontrarlo.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.