Nadie se muere dos veces.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Nos ha jodido mayo con no llover.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Dar la última mano.
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Campana de latón, tiene mal son.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Como que se murió si me debía.
Cabeza loca no quiere toca.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Señal fija de agua, verla caer.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Todos los caminos conducen a roma.
El hombre es para el hombre un espejo.
Madre holgazana cría hija cortesana.
El corazón no habla, pero adivina.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Hombre prevenido vale por dos.
Madruga y verás; busca y hallarás.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
Armas y dineros buenas manos quieren.
El que no pierde, algo gana.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
El amor no se compra con dinero.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Todo lo que no es dado es perdido
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
Con los años, perdió la rucia los saltos.
Boca que no habla, Dios no la oye.