Esa es carne para los perros.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
La boda de los pobres, toda es voces.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
La esperanza es lo último que se pierde.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
El amor entra por los ojos.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
Del tronco caído todos hacen leña.
Alma sin amor, flor sin olor.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
Campana cascada, nunca sana.
La cabra siempre tira al monte.
Todos los extremos son malos.
Amor de amos, agua en cestos.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Un mal con un bien se apaga.
Hoy te lo dice tu amiga.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
A cabrón, cabrón y medio.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Cuenta y razón conserva amistad.
Tapados como el burro de la noria.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Ese huevito quiere sal
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Panza llena, quita pena.
Bebe y ata la bota.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.