Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Un loco hace ciento.
Esto fue como llamarada de petate.
Cuando el tecolote canta el indio muere, esto no es cierto pero sucede.
Barbero, o loco o parlero.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
En Tosantos tal y cuanto, y en San Andrés no preguntes de qué bota es.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
A un traidor, dos alevosos.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Donde abunda la tonina, no hay tiburón.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Los frailes en jubón, hombres son.
Y vuelta la burra al trigo.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Dar tiro.
Chiquita, pero matona.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Burro apeado no salta vallado.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Fingir locura, es a veces cordura.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.