Del cuerdo al loco, media muy poco.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Romero ahíto saca zatico.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
Orejas de burro.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
El diablo es puerco.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Paciencia, cachaza y mala intención.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Santo que mea, maldito sea.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Benavente, buena tierra y mala gente.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Cántaro roto para tiesto vale.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Al mal dar, tabaquear.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Borrego al camión, duro a la montera.
El que come tierra, carga su terrón.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
En cada tiempo, su tiento.
Malos reyes, muchas leyes.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.