La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
A carne de lobo diente de perro.
Nobleza obliga.
A cada rey su trono.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
El que canea, no calvea.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Cada cual mire por su cuchar.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.
Jinca la yegua.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Beber, hasta la hez.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Tarde piaste pajarito.
Juego y bebida, casa perdida.
A causa perdida, mucha palabrería.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
A la gorra, ni quien le corra.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Da la mano al tonto y te cogerá hasta el hombro.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Estoy como gallo en corral ajeno
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Qué pacaya te echaste encima!
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Pereza, llave de pobreza.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Caga más una vaca que cien palomos.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
No es lo mismo predicar que dar cargas de trigo.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Dulce y vino, borracho fino.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.