El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
A buena mujer, poco freno basta.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Que cada cual espante sus pulgas.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Cuando es demasiada la cera, quema la iglesia.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
A veces caza quien no amenaza.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Después del relámpago viene el trueno.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Para los Santos, nieves en los cantos.
¡A darle que es mole de olla!
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Roma, paraíso de putas e infierno de mulas.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Donde hay caridad, hay paz.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
La zorra vieja en el lazo se mea.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Necio es quien con necios anda.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Tinto con jamón es buena inyección.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.