A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Suerte, y al toro.
No saber una jota.
El tonto ni de Dios goza.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Burro empinado, por hombres es contado.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Donde manda el amo se ata la burra.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Roma, acuerdos y locos doma.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Voz del pueblo, voz de Dios.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
Bollo de monja, costal de trigo.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Cinco puercos son manada.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Tener el juego trancado.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Donde se cree que hay tocinos, no hay estacas.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Alegrías secretas, candela muerta.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Una y no más Santo Tomás.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.