Dar tiro.
A todo coche, le llega su sábado.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Ver para creer.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Febrero, cebadero.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Ante la duda, la más madura.
Pimiento, sal, cebolla, cuando se pone la olla.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Buena fama, hurto encubre.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
No hay dicha, sino diligencia.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
El que no mira, suspira.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Casa oscura, candela cuesta.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Júntate, que junto estabas.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Hasta la muerte, todo es vida.
Esto son habas contadas.
Agua es calentada, más presto es resfriada.
Jugar y pasear solo por recrear.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Al buen vino, buen tocino.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
La paciencia no está entre los jovenes.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
A causa perdida, mucha palabrería.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".