Cada dueño tiene su sueño.
Más vale aprovechar que tirar.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Moda y fortuna presto se mudan.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
A feria vayas que más valgas.
Jugar y perder bien puede suceder.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Cuanto mayor es la fortuna, tanto es menos segura.
Favor con favor se paga
Mientras hay alma, hay esperanza.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
La vida es un juego.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
Al buen jugador la pelota le viene.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Buena vida si refrenas tu ira.
Quien sabe, sabe.
Esperanza que consuela, que no muera.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Tanto tienes, cuánto vales.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
A la de tres va la vencida.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Ser feliz como pez en el agua
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
La esperanza es el pan de los pobres.
Buen amigo es el dinero.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
A cada pez le llega su vez.
Hay que sufrir para merecer.