Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Cada mozo lancee su toro.
No es bueno huir en zancos.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Santo que mea, maldito sea.
Trabajo en domingo no da fruto.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Despistado como perro en cancha de bochas.
Quien roba una vez, roba diez.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Tiene Mayo la llave del año.
Pobre pero honrado.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Lo mejor de la vida es la vida misma. Asegúrate de que disfrutas cada momento y dejas un buen nombre tras de ti. No hay nada mejor que estar vivo y contento.
Escucha el viento... que inspira
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Vale más ser envidiada que envidiosa.
El que se afloja se aflige.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Algún ciego se ha curado con lo mismo que ha cegado.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Pastelero a tus pasteles.
Escribir despacio y con buena letra.
Dame gordura, darte he hermosura.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Del monte sale, con que se arde.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
El amor no quiere consejo.