Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es el final.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
La esperanza mantiene.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Si vives alegre, rico eres.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Pasará, sea lo que sea.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Ocasión perdida, para siempre ida.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Salud y pesetas salud completa.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Las desgracias no vienen solas.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Jugar bien sus cartas.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Cada uno es artífice de su ventura.
Si necesitas una mano, la encontrarás al final de tu brazo.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Esposa mojada, esposa afortunada
Bien haya quien a los suyos se parece.
A cada cosa le llega su tiempo.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.