Al pan pan y al vino vino.
Cuando dude, no saludes.
A lo hecho, pecho.
No eches toda la carne al asador.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Bien está el pájaro en su nido.
El mono sabe el palo al que trepa.
Se quedó a vestir santos.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
El que bien te quiere no te engaña.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Año lluvioso, échate de codo.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
No busques pan en la cama del can.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
La alegría intensa es cosa seria
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Día vivido, día perdido.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
Hacer oídos de mercader.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Todo lo que no es dado es perdido
Dejadle correr, que él parará.
Mayo ventoso, año hermoso.
Según te verán, así te tratarán.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Fraile convidado echa el paso largo.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
A malos ratos, buenos tragos.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.