El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Abre la boca que te va la sopa.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Más vale tender la mano que el cuello.
Hija que casas, casa que abrasa.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
A barriga llena, corazón contento.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Mira antes de saltar.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
El que tiene capa, escapa.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Hijo de gato caza ratón.
La abundancia mata la gana.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Jugar al abejón con alguien.
Hay que leerle la cartilla.
La misa, dígala el cura.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Serio como perro en bote.
A ave de paso, cañazo.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Hacer del san benito gala.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Borrego al camión, duro a la montera.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Fuiste doncella y viniste parida.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
La necesidad hace maestros.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
El que escucha consejos, llega a viejo.