Ama el sol, el que tiene sombra
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
El relajo es dulce después del trabajo.
Cuenta errada, no vale nada.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Amante atrevido, de la amada más querido.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Nosotros trabajamos en la superficie, las profundidades son un misterio.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Perro que no anda no encuentra hueso.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
Por su pico, se pierde el pajarico.
El que no ama, no se desilusiona.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
El amor lo perdona todo.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Gratis, hasta las puñaladas.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Una carreta vacía hace ruidos.
Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Caballo corredor, pronto se cansa.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Mayo ermitaño, que comienzas con la Cruz y acabas en lo alto.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
El río, por donde suena se vadea.
Oír campanas y no saber dónde.