Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
A escote, no hay nada caro.
Cuenta errada, no vale nada.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
El relajo es dulce después del trabajo.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Nosotros trabajamos en la superficie, las profundidades son un misterio.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
El amor lo perdona todo.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
El que no ama, no se desilusiona.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Por su pico, se pierde el pajarico.
Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Una carreta vacía hace ruidos.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Caballo corredor, pronto se cansa.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Gratis, hasta las puñaladas.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Más vale estar pelada que amortajada.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.