Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Haz mal y guárdate.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
De lo bendito, poquito.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
El que poco tiene a poco aspira.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
No da quien tiene, sino quien quiere.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
Maña y saber, para todo es menester.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Camino malo, pásalo pronto.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
La vida es un misterio, desvelalo.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Después del gusto, que venga el susto.
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
Al dedo malo, todo se le pega.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
De tus herederos, sé tu el primero.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Jugarse hasta la camisa.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Si quieres llegar rápido, ve despacio.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
El interés tiene patas.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Te conozco, pajarito.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.