Malo es esperar bien de muerte ajena.
A chico caudal, mala ganancia.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
A buen santo te encomiendas.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Por unas saludes, no te desnudes.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
El ingenio obvia dificultades,.
El mejor premio es merecerlo.
Nada complicado da buen resultado.
Lo que ha sucedido puede suceder.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
No hay mejor lotería que el trabajo y la economía.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Hay quien no ve su camino.
Remienda paño y pasarás año.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
A bien obrar, bien pagar.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
El que guarda siempre encuentra.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
La vida da muchas vueltas.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Toda desgracia es una lección.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
A Dios, llamaron tú.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Probando es como se guisa.