Bocado de mal pan, no lo comas ni lo des a tu can.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
Mientras dura, vida y dulzura.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Las cosas lo que parecen.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Mala yerba, mucho crece.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
El sastre de fama, conoce la trama.
Despacito y buena letra.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Malos humores salen con buenos sudores.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
No existen desgracias razonables
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Poca cuadrilla, vida tranquila
Toda flor quiere ser fruto.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
No enturbies aguas que hayas de beber.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
No hay tonto que no se tenga por listo.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
El que bien vive, harto letrado es.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
El burro al ratón le llamó orejón.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre