No te cases con mujer de manos grandes porque todo lo que le des le parecerá chico.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Cría fama y échate en la cama.
Bailar la trabajosa.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
A jugar y perder, pagar y callar.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Le dan la mano, y se coge el codo.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
A pan ajeno, navaja propia.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Necio es quien con necios anda.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
De bien en mejor.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
El nuevo paga novicial.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
El casado casa quiere.
No hay gallina gorda por poco dinero.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Obra acabada, maestro al pozo.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Aun si el camino es conocido, pregunta.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Palo dado ni Dios lo quita.
De día y con sol.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
El que está en el lodo querría meter a otro.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.