A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
A la zorra, candilazo.
Pueblo chico infierno grande.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Comida sin hospitalidad es medicina.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Alimenta a un lechón y tendrás un puerco.
A caballo grande, grandes espuelas.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Al pan pan y al vino vino.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Ese huevito quiere sal
Yo la mato y tu la tienes en el plato.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Lo tragado es lo seguro.
Sé cordero y te comerá el lobo.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Viento del solano, agua en la mano.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Ni mangas porque es chaleco.
No hay mala cocinera con tomates a la vera.
Ajo dulce ni leño sin humo.
Tal para cual.
Claridad, y no en el caldo.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Es puerco de la misma manada.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
El arroz es el nervio de la guerra.
Santo Tomás, una y no más.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Mucho ruido y pozas nueces.