Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Quien aprisa asa, quemado come.
La tripa se ancha o se angosta, según como lo críen a uno.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
A buenas horas, mangas verdes
Hacienda de pluma, poco dura.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
Cual andamos, tal medramos.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Flaco hombre, mucho come.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Agua de llena, noche de angulas.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Esto es como una cena de negros.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
El amor entra por la cocina.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Echando mucho aceite en la sartén, cualquiera fríe bien.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
No habiendo lomo, de todo como.
Pan no mío, me quita el hastío.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
Hacer pinitos.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Más dura una taza vieja que una nueva.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Comer y sorber, no puede ser.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Luna con cerco, lluvia y viento.