Quien solo vive, solo muere.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Cada altar tiene su cruz.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
Buena es la linde entre hermanos.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Es más seguro ser temido que ser amado
Madre pía, daña cría.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
A bloque, la casa en roque.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
El abad canta donde yanta.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Juntos en las duras y en las maduras.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Casa de esquina, para mi vecina.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Lengua malvada corta más que espada.
Taberna sin gente, poco vende.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
No quieras tapar el sol con un dedo.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.
Mucho sabe quien callar sabe.
No hay altanería que no amanece caída.