No hay peor tienda que la vacía.
Año tardío, año medio vacío.
A buena confesión, mala penitencia.
Poderoso caballero es don dinero.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
¿Mirón y errarla?.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
La alegría da miedo
Chocolate que no tiñe, claro está
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
El sabio calla, el tonto otorga.
Camino malo se anda ligero.
A la gorra, ni quien le corra.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Después del relámpago viene el trueno.
A consejo malo, campana de palo.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Amistad que murió, nunca renació.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Buena condición vale más que discreción.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
La suerte la pintan calva.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
El que nace postrero, llora primero.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
La venganza es un plato para tomar frío.
Obra acabada, maestro al pozo.
Estoy como gallo en corral ajeno
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.