Estás entre la espada y la pared.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
En otoño la mano al moño.
Quien madruga ojeras tiene.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
No hay enemigo pequeño.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
Noche toledana. (Irse de farra).
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Necesitado te veas.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Lo pasado, pisado.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
El que escucha su mal oye.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
A jugar y perder, pagar y callar.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Palabras de santo, uñas de gato.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Hijo de gata, ratones mata.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
La oprtunidad la pintan calva.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Casa empeñada, pobre y desamparada.