El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Intimidades, solo en las mocedades.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Claridad, y no en el caldo.
La bondad, quien la tiene la da.
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
A lo que no puede ser paciencia.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Hay que dar el todo por el todo.
El amor verdadero entra por el agujero.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Decir bien y obrar mejor.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Ni miento ni me arrepiento.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
El corazón nunca es engañador.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
El amor primero es el único verdadero.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
La virtud en sí es un premio
Dios nos coja confesados.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Palabra de boca, piedra de honda.