El que mucho promete, poco cumple.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Más rápido cae un mentiroso que un cojo.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Honra sin provecho la digo pecho.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Para buena vida, orden y medida.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
Más vale poco que nada.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Quien nada pide, nada recibe.
Acójome a Dios que vale más que vos.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Hablar bajo y obrar alto.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
La esperanza alegra el alma.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Burla pesada, en veras acaba.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Buen amigo es el dinero.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Obras caritativas, esas son mis misas.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Los buenos modos agradan a todos.
La primera impresión es la que cuenta.
Al agradecido, más de lo pedido.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
El que presta, a pedir se atiene.