Oír es precioso para el que escucha.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
No vendas la piel del oso antes de haberlo muerto.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
El mejor médico es el carnicero.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Más vale tender la mano que el cuello.
Dar y tejer es buen saber.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
No hay regla sin excepción.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Al pan pan y al vino vino.
Malo vendrá que bueno me hará.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Cuanto más amigos más cuentas.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
La ensalada, bien salada, poco avinagrada y bien aceitada.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Leche y vino, veneno fino.
No hay plazo que llegue, ni deuda que no se pague.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Del ocio nace el feo negocio.
Cuando te sientes a comer, los codos en la mesa no has de poner.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.