Cada gorrión tiene su corazón.
Sé arrojado, pero no demasiado.
De tal árbol tal astilla.
Esto es pan para tu matate.
Arena y cal encubren mucho mal.
El sexo nos hace perder la cabeza
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
El que rompe, paga.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
De joven maromero y de viejo payaso.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Si careces de amigos tendrás menos enemigos.
El follo del santo, no hiede tanto.
Santo que no es visto no es adorado.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
El mundo está vuelto al revés
El buen paño dentro del arca se vende.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Rogar a Dios por los santos, más no.
El que mucho analiza, se martiriza.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
No hay que llegar primero pero hay que saber llegar.
No muevas lo que esté bien.
Madre para parir y no para criar, no es madre de verdad.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
De amores el primero, de lunas las de enero.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
La mejor de todas las mujeres, es la que gusta a todos los hombres.
El sarampión mata a lo traidor.