No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Los tontos consiguen las mejores cartas
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Te conozco mascarita
Detenerse después de probar un poco algo.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Carne de cochino, pide vino.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
Tarea que agrada, presto se acaba.
No es lo mismo atrás que en ancas.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
La mano que no puedes morder, bésala.
Quien tiene arte va por todas partes.
Adonde no te llaman, no vayas.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Pa' todo hay fetiche.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Feo, pero con suerte.
La fantasía es la primavera del alma
Depende de cómo caigan las cartas
Confiesa el delito el que huye del juicio.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Carne en calceta, para quien la meta.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Ley puesta, trampa hecha.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Cartas cantan.