La mujer en casa y con la pata quebrada.
La vasija vacía es la que hace más ruido.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Para el postrero no hay cuchara.
Pastelero a tus pasteles.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Sigue este consejo para que llegues a viejo.
Si esta víbora te pica, no hay remedio de botica.
Cazador con levita, quita, quita.
Siempre la cuba huele a la uva.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
A burra vieja, albarda nueva.
El que come y no da, atragantado morirá.
El pan es freno del vino.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
No te metas en querellas ajenas.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Al son que le toquen bailan.
Ni lava ni presta la batea.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Te conozco, pajarito.
El que come y canta loco se levanta.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Al ingrato con la punta del zapato.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Bueno es el gato, si no te araña.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.