Con salchichón, siempre es ocasión.
Comer de su propio cocinado.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.
En seco o en mojado, por San Lucas ten sembrado.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Está comiendo zacate el burro.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
La peor cazuela es guisarla y no comerla.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Al roto, patadas y porotos.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Para enero, oliva en el brasero.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
A gana de comer, no hay mal pan.
Ajo hervido, ajo perdido.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Olla con gallina, la mejor medicina.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Hacer buenas (o malas) migas.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Eso es harina de otro costal.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
La sardina y el huevo a dedo.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Para un hambriento, el pan cuece lentamente.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Quien al molino va, enharinado saldrá.