Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
El hablar mismo idioma.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
No cambies de caballo, cuando estés cruzando un río.
El que se rompe los dientes con la cáscara raramente come la almendra.
Si vienen los patos, viene la nieve.
Comida sin hospitalidad es medicina.
Ir por lana y volver trasquilado.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Gallo viejo con el ala mata.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Las palmas son más altas y los burros comen de ellas.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Pan y vino andan camino.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Hasta arrancar un ajo cuesta su trabajo.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Agua encharcada, hervida después de colada.
El ojo del amo engorda el ganado.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Siempre es mejor el vino.
Cada oveja con su pareja.
La esperanza no llena la panza.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.