Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Imposible es empezar a comer por la segunda cucharada.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Zurcir bien es más que tejer.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Todos los hongos son comestibles, algunos solo una vez.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Suegra, ni de barro es buena.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Échate este trompo a la uña.
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
Año de neblinas, año de harinas.
Favor con favor se paga
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
La zagala y el garzón, para en uno son.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
El que tiene buenas piernas no necesita muletas.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
La que adoba no es María, sino la especiería.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
No hay salsilla como la hambrecilla.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
Cada uno halla horma de su zapato.
Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.