Elige tu compañía antes de sentarte.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Corta despacio, que hay poco paño.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
El diente de la cabra menos come que daña.
Al que bien sabe podar, la mejor viña le has de dar.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Año de nieves, año de bienes.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Bailar con la más fea.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
El que fía, o pierde o porfía.
El casado casa quiere.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
El perro que no es de raza, si no tiene hambre no caza.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Faldas largas, algo ocultan.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Un canasta usada ya no es bonita.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
No distraigas a la aguja porque puede perder el hilo.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Tiempo de grajos, pueden ser más los de arriba que los de abajo.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.