Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
A la mujer casada, el marido le basta.
El que pestañea pierde.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Hoy te lo dice tu amiga.
Cada cual ha de llevar su carga.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
Manda, manda, Pedro y anda.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Se está ahorcando con su propia soga.
Palo dado ni Dios lo quita.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Si en Abril hay lodo, no se perderá todo.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Más vale la sal, que el chivo.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
Hay gustos que merecen palos.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Cabeza loca no quiere toca.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
A cada santo le llega su día.
Peor es la moza de casar que de criar.
Nadie puede hacer que un cangrejo camine derecho.
Todo tiene solución menos la muerte.
El buey solo bien se lame.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Yo que callo, piedras apaño.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Vamos a ver de qué tumba salen más muertos.
Perdona una vez; pero nunca tres.
A barbas honradas, honras colmadas.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.