El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Gallo viejo con el ala mata.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Hacer una cosa contra viento y marea.
La suavidad domina más que la ira.
Más fea que un carro por debajo.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Hay que predicar con el ejemplo.
El que guarda, halla.
Antes verdugo que ahorcado.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Con la misma vara que midas serás medido.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Huyéndole al machete, se metió en la vaina.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Hay desgracias con suerte.
Del lobo un pelo.
Sol en Diciembre y nieve en Mayo, nunca buen.
De tal jarro, tal tepalcate.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
De refrán y afán pocos se librarán.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
A quien dices el secreto das tu libertad.
Yo la mato y tu la tienes en el plato.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Mal es acabarse el bien.
La ira es locura el tiempo que dura.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
De pequeñico se doma al mimbre.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.