Hija que casas, casa que abrasa.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
La casa caída, el corral agrandado.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Rana en el fondo del pozo.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Julio, siega y pon tres cubos.
Sol en Diciembre y nieve en Mayo, nunca buen.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Más fea que un carro por debajo.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
A causa perdida, mucha palabrería.
Gallo viejo con el ala mata.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Moza reidora, o puta o habladora.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Una deuda, veinte engendra.
El más avisado cae.
El que escucha su mal oye.
Buen abogado, mal cristiano.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.
De casas y de potros que lo hagan otros.
El que tiene narices, no manda a oler.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Honra sin provecho la digo pecho.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Al buen callar, llaman Santo.
La ira es locura el tiempo que dura.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.