A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Ira no obra Justicia.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Casa de mantener, castillo de defender.
Que no te den gato, por liebre.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
Hierba segada, buen sol espera.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Hay miles de miserias en un solo amor
Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.
La mierda cuando la puyan hiede.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Conquistada la madre, segura está la hija.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Dios no espera año para castigar.
Bien casada, o bien quedada.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
El muerto delante y la griteria atrás.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Idos y muertos es lo mesmo.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Dos perros pueden matar a un león.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
El que bien vive, harto letrado es.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
La envidia es una mala consejera.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.