Al buen amigo lo prueba el peligro.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Poca hiel corrompe mucha miel.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
La belleza siempre tiene razón
A falta de manos, buenos son los pies.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
El buen libro de las penas es alivio.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Agua mansa, traidora y falsa.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Me lo contó un pajarito
Las arrugas son la tumba del amor
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Perro ladrador, poco mordedor.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
La prisa es la madre de la imperfección.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
Írsele a uno el santo al cielo.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
A Seguro se lo llevaron preso
El hombre haragán trabaja solo al final.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
De buena harina, buena masa.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Agrada, quien manda.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.