Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
No gastes pólvora en gallinazos.
A donde fueres haz lo que vieres.
Al rebuznar se verá quien no es león
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Lo que ésta ordenado en el cielo, forzoso ha de ser en el suelo.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Bien urde quien bien trama.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Bienes y males, a la cara salen.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
La confianza mató a su amo.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
La fantasía es más veloz que el viento
El que no tiene hijos, los educa bien.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Gente castellana, gente sana.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
A cada santo su vela
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Quien hace por común, hace por ningún.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
Hay genios sin educación primaria y, pendejos con doctorado.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
No hay refrán que no sea verdadero.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Hay que amarrar el tamal.
El último en saberlo es siempre el interesado.
Libro cerrado no saca letrado.