El hablar mismo idioma.
Honor a quien honor merece.
No compra barato quien no ruega rato.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Viejo es Pedro para cabrero.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Ama el sol, el que tiene sombra
La cascara guarda el palo.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
La sed por el oro, socava el decoro.
Cada cosa pía por su compañía.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Abril, lluvias mil.
Hasta el más santo tiene su espanto.
El precio se olvida, la calidad permanece.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Un protector es como un manto.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Quien tenga tiempo que no espere
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
El mal para quien lo fuere a buscar.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Mente sana, cuerpo sano.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Quien se casa, casa quiere.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
A otra cosa mariposa.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Quien anda con lobos a aullar aprende.