Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
El ladrón juzga por su condición.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Antes es la obligación que la devoción.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
El que nada debe nada teme.
pajero como tenedor de oveja.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Un hombre puede lo que sabe
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
La virtud loada, crece.
La paciencia es buena ciencia.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.