Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Burro que piensa bota la carga.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
De padres bocois hijos cubetas.
La suavidad domina más que la ira.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Real que guarda ciento, es buen real.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
El vivo a señas y el tonto a palos.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Solo sé que poco sé y lo poco que sé apenas lo sé.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
Ir de trapillo.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Ponerse la tapa en la cabeza
Tiene más dientes que una pelea de perros
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
Hay que dar para recibir.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Mas vale dar que recibir.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
A todo marrano le llega su diciembre.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
Una sola vez no es costumbre.
Desvestir un santo para vestir otro.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Menos malo es mortuotio que casorio.