Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Que saben las vacas de montura.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
En el camino se enderezan las cargas.
El que da, recibe.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
El que bien te quiere no te engaña.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
No se manda al corazón
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
La bonanza amenaza borrasca
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Ganar, poco vale sin guardar.
Si quieres ser señor, que tu mujer sea mejor.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
A confite de monja pan de azúcar.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
La Justicia tolerante es cómplice del maleante.
la ropa son alas.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Hierba segada, buen sol espera.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).